El agua que tomas en una botella plástica podría estar afectando tus hormonas. Los microplásticos podrían alterar la producción de testosterona y afectar la fertilidad masculina, según una revisión científica publicada en la Revista Metropolitana de Ciencias Aplicadas.
Palabras claves: Microplásticos; testosterona.
Por: Tatiana Hincapié. Estudiante de Comunicación Social/ mayo, 2026

Imagen generada por IA (Gemini).
Aunque casi no se ven, los microplásticos están presentes en el ambiente y pueden ingresar al cuerpo, generando problemas en la fertilidad masculina. Este fenómeno fue analizado en el estudio “Impacto de los disruptores endocrinos derivados de plásticos en la regulación hormonal masculina: un análisis integral de la evidencia científica” (2025), una revisión bibliográfica realizada por Noelia Margarita Luguaña-Simbaña, Iosif Xavier Mera-Altamirano y Olivia Elizabeth Altamirano Guerrero, que examina cómo estos pueden influir en el organismo a partir de investigaciones previas.
La exposición cotidiana a microplásticos no solo impacta el entorno, también puede reducir la calidad y cantidad del esperma, afectar su movilidad y generar daño en las células reproductivas. Además, se ha encontrado su presencia en sangre, semen e incluso en la placenta, lo que indica que su efecto puede ir más allá de un solo órgano y presentarse desde etapas tempranas de desarrollo.
Según los investigadores, estos pedacitos diminutos de plástico, más pequeños que un grano de arroz, están presentes en cosas que usamos todos los días, como botellas, empaques y productos de cuidado personal. Con el tiempo, esos materiales se deterioran y terminan en el agua, el aire y los alimentos, haciendo que el contacto con microplásticos sea cada vez más común. Una vez dentro del cuerpo, pueden viajar por la sangre y acumularse en distintos órganos, relacionándose con posibles alteraciones hormonales.
Frente a este panorama, los investigadores señalan la importancia de reducir la exposición a microplásticos, promover regulaciones ambientales más estrictas y adoptar hábitos de consumo más responsables. Aunque todavía queda mucho por investigar, la creciente presencia de estas partículas en el cuerpo humano abre preguntas importantes sobre sus posibles efectos en la salud y en las generaciones futuras.
El estudio completo está disponible aquí: https://doi.org/10.62452/6eb8nw87 Para profundizar un poco más en este tema, te invitamos a revisar las palabras clave que acompañan esta investigación.

Microplásticos: son partículas diminutas de plástico, generalmente menores a 5 milímetros, que se originan de la fragmentación de objetos plásticos mayores o de productos diseñados con microperlas (Zhao et al.,2025).
Testosterona: es una hormona sexual masculina fundamental para el desarrollo de características secundarias, la producción de esperma y la función reproductiva (Hu et al., 2024).
