Una investigación de la Universidad Tecnológica de Bolívar busca reconstruir los cambios del bosque de manglar durante las últimas décadas, es decir, su sucesión ecológica. Las imágenes satelitales y los registros ambientales podrían ayudar a reconocer dónde se ha perdido este ecosistema y qué hacer para proteger lo que aún permanece.
Palabras clave: Manglar, sensado remoto, sistemas de información geográfica, análisis multitemporal,cobertura vegetal.
Por: Equipo periodístico ATTUÁ / noviembre, 2026

Imagen generada con IA (Chatgpt).
Hay pérdidas que ocurren a la vista de todos y, aun así, tardan años en convertirse en una preocupación colectiva. En las orillas de la Ciénaga de la Virgen, en Cartagena, el manglar ha cedido terreno ante la tala, los rellenos y la expansión de asentamientos humanos. Lo que desaparece no es solo una franja verde junto al agua. Con cada árbol que se pierde, la ciudad puede perder parte de una barrera natural que la protege de las inundaciones y resguarda la vida de numerosas especies.
La magnitud de la reducción del bosque de manglar en la Ciénaga de la Virgen, es una de las razones que llevaron a Rosa Leonor Acevedo Barrios, bióloga de profesión, magíster en Microbiología y doctora en Toxicología Ambiental y profesora asociada de la Dirección de Ciencias Básicas de la Universidad Tecnológica de Bolívar, a estudiar la sucesión ecológica del bosque de manglar. En el proyecto que dirige hay una pregunta que exige mirar varias décadas hacia atrás. ¿Cómo ha cambiado el manglar de la Ciénaga de la Virgen y cuáles son las causas de sus transformaciones?
Para responderla, la profesora Acevedo trabaja con un equipo interdisciplinario que reúne conocimientos de biología, química, ingeniería ambiental y modelación para reconstruir esos cambios y producir información que ayude a comprender su estado actual en la Ciénaga de la Virgen. La pregunta importa para Cartagena, donde la conservación del manglar está ligada a la protección costera, la biodiversidad y la vida de las comunidades que habitan sus alrededores.
Un bosque que guarda las huellas de la ciudad
La Ciénaga de la Virgen ha vivido durante años bajo distintas presiones. La ocupación de su cuerpo de agua, los rellenos para ganar terreno, sedimentación, la tala del bosque de manglar, la contaminación química, biológica y por residuos sólidos y perdida de la biodiversidad.
En su conversación en los micrófonos de ATTUÁ Podcast, la profesora Rosa Acevedo Barrios puso el foco en lo que ocurre en sectores como La Boquilla. Allí, explicó, que algunas personas rellenan terrenos de la Ciénaga de la Virgen, para construir viviendas. La falta de sistemas adecuados de acueducto y alcantarillado en ciertos asentamientos humanos no planificados, agrava el problema y afecta el equilibrio de este importante ecosistema para la ciudad de Cartagena.
El manglar no pierde espacio únicamente cuando alguien tala sus árboles. La acumulación de residuos y los cambios en la calidad del suelo y del agua alteran el entorno del que depende su supervivencia. La madera extraída tiene distintos usos, desde la construcción hasta la producción de carbón vegetal. En el caso del mangle rojo, sus pigmentos se han aprovechado para teñir telas.
Cada una de estas presiones deja una huella en el territorio y afecta la biodiversidad. El reto consiste en reconocerla, medirla y entender cómo ha cambiado la cobertura del bosque de manglar con el paso del tiempo.
Las imágenes del pasado pueden contar lo que el paisaje ya no muestra
Para reconstruir esa historia, el equipo propone comparar imágenes satelitales de 1991, 2001, 2011 y 2021. La investigación combina esa información con observaciones de campo, imágenes tomadas con drones y sistemas de información geográfica, herramientas que ayudan a organizar datos del territorio y convertirlos en mapas.
La idea es comparar distintas imágenes de la misma zona, aunque hayan sido tomadas con décadas de diferencia. Allí donde antes aparecía una franja de manglar y después surge otra cobertura, el equipo podrá identificar un cambio que merece atención. Las visitas de campo ayudarán a reconocer la vegetación presente y a comprobar la información obtenida desde el aire.
El análisis no se limitará a delimitar las zonas donde desapareció el bosque. El proyecto busca establecer dónde se ha perdido cobertura, dónde podrían existir señales de recuperación y qué relación guardan esos cambios con la expansión urbana, los asentamientos humanos no planificados, la temperatura y el nivel del agua.
Este último punto importa porque el manglar vive en un ambiente cambiante, donde se encuentran el agua dulce y la salada. Las variaciones del entorno pueden influir en su desarrollo. Distinguirlas de las presiones provocadas por las actividades humanas ayudará a comprender mejor lo que sucede en la ciénaga.
El equipo busca construir una línea base, un registro que contribuya a conocer la cobertura del bosque en los periodos estudiados y contar con información para futuras comparaciones. Los mapas resultantes podrán señalar sectores que requieren atención y servir de referencia para evaluar cambios posteriores.
La pérdida del manglar no termina en sus raíces
Cuando la profesora Rosa Acevedo Barrios habla de los manglares, recurre a una comparación que cualquiera puede entender. Los describe como los riñones de los ecosistemas porque ayudan a filtrar los contaminantes que llegan a los cuerpos de agua.
Y además son el hábitat de muchas especies, por ejemplo, en sus raíces encuentran refugio peces, camarones y cangrejos. Sus ramas sirven de hogar a aves y otros animales. El bosque contribuye a proteger las costas frente al oleaje y los fuertes vientos, además de ofrecer espacios donde numerosas especies encuentran alimento y condiciones para reproducirse.
La desaparición de los manglares afecta esa red de vida y deja a las zonas costeras con menos protección natural. Por eso, el deterioro de la Ciénaga de la Virgen no puede entenderse como un problema aislado. Está relacionado con la biodiversidad, la calidad del agua y la manera en que Cartagena ocupa y transforma su territorio.
Durante la entrevista, Acevedo recordó un episodio que llamó su atención. En el periodo de confinamiento por la pandemia de COVID-19 observó una ligera recuperación del manglar entre 2020 y 2021. La investigadora relacionó ese respiro con la disminución temporal de algunas actividades humanas que ejercían presión sobre el bosque.
La observación invita a pensar en la capacidad de recuperación del ecosistema cuando ciertas amenazas disminuyen. No significa que el manglar pueda recuperarse por sí solo en cualquier circunstancia, pero sí muestra por qué vale la pena estudiar las condiciones que favorecen su permanencia.
Un equipo que mira el manglar desde distintas disciplinas
El estudio reúne a investigadores de la Universidad Tecnológica de Bolívar y la Universidad de Cartagena. Junto a Rosa Leonor Acevedo Barrios, quien lidera el proyecto, participan los profesores Milton Guerrero Pájaro, Diana Carolina Rubiano Labrador, Edgar Eduardo Quiñones Bolaños y la estudiante de maestría Luisa Meneses de acuerdo con el registro institucional del proyecto.
El trabajo combina el estudio de los ecosistemas con herramientas para analizar los cambios en la cobertura de manglar y del territorio. Las observaciones de campo permitirán reconocer las condiciones de la vegetación; las imágenes satelitales y aéreas ayudarán a identificar variaciones en la cobertura; el análisis geográfico permitirá comparar esos cambios con la expansión urbana y las zonas destinadas a la protección ambiental.
Esa combinación resulta necesaria para estudiar un ecosistema que no siempre es fácil de recorrer o medir desde el suelo. Las imágenes históricas ofrecen una ventaja adicional, pues permiten examinar periodos en los que no existían registros de campo suficientes para reconstruir lo ocurrido.
El proyecto plantea así una forma de interpretar el este ecosistema que va más allá de una fotografía actual. Busca entender qué cambió, en qué momento y qué factores podrían estar relacionados con esas transformaciones.
Del mapa a las decisiones que necesita Cartagena
Los resultados de la investigación podrían ayudar a reconocer los sectores más afectados y las zonas que requieren atención para su conservación o restauración. El equipo espera que esa información sirva a las autoridades ambientales y distritales para orientar decisiones sobre el uso del suelo y la protección de la ciénaga.
La profesora Rosa Acevedo considera urgente actualizar el Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena. En la entrevista sostuvo que una planificación adecuada resulta fundamental para evitar nuevas ocupaciones en áreas de manglar y contar con herramientas para proteger este ecosistema.
Al comparar la cobertura del bosque de manglar con los cambios del entorno urbano y las normas que regulan el territorio, el equipo podrá examinar dónde coinciden las transformaciones del ecosistema con áreas destinadas a la protección ambiental. La información puede aportar elementos para identificar incumplimientos y establecer prioridades de gestión, aunque las decisiones finales corresponden a las autoridades competentes.
Los datos no resolverán por sí solos los problemas de la ciénaga. Su valor estará en ofrecer información clara sobre lo que ha ocurrido, para que las decisiones no dependan únicamente de lo que se observa a simple vista.
La profesora Rosa Acevedo propone impulsar recorridos de ecoturismo guiados por habitantes de la zona, crear viveros de plántulas para recuperar sectores afectados y fortalecer la educación ambiental en las comunidades. Para ella, conocer el manglar es parte del camino para aprender a cuidarlo y valorar los servicios ecosistémicos que la Ciénaga de la Virgen aporta a la ciudad de Cartagena.
Cartagena convive con este bosque de manglar desde hace generaciones. Entender cómo ha cambiado es una forma de reconocer lo que está en juego y de buscar caminos para que siga formando parte de la vida de la ciudad.
La historia de la Ciénaga de la Virgen todavía necesita respuestas. Las imágenes del pasado pueden ayudar a encontrarlas, pero el futuro del manglar dependerá de las decisiones que la ciudad tome con ese conocimiento, para la conservación de este importante ecosistema
Para comprender mejor los conceptos que sustentan este proyecto de investigación, te invitamos a consultar las palabras clave derivadas de la revisión de literatura del proyecto.
Para entender más sobre el estudio te invitamos a leer estas palabras claves que forman parte de la narrativa técnica del proyecto.

Estas palabras ayudan a entender los conceptos que atraviesan la investigación y la manera en que aparecen en las historias de las protagonistas.
Manglar. En este proyecto, se refiere al bosque costero de la Ciénaga de la Virgen cuya cobertura se estudiará para reconocer cómo ha cambiado con el paso de los años. Su importancia está relacionada con la protección de las costas, el refugio de numerosas especies y la conservación del equilibrio ambiental.
Sensado remoto o teledetección. Es la tecnología que permite obtener información de la superficie terrestre a distancia, mediante sensores instalados en satélites u otros equipos. La investigación la empleará para comparar imágenes de distintos años e identificar cambios en la extensión del bosque de manglar.
Sistemas de información geográfica. Son herramientas informáticas que permiten organizar, analizar y representar datos sobre lugares específicos. En este estudio servirán para elaborar mapas de cobertura, ubicar las zonas donde se han producido cambios y comparar la información ambiental con las transformaciones del territorio.
Análisis multitemporal. Es la comparación de información de un mismo lugar en diferentes momentos. En el proyecto permitirá examinar imágenes de 1991, 2001, 2011 y 2021 para identificar variaciones en la cobertura del manglar y estudiar su evolución.
Cobertura vegetal. Es la superficie del territorio ocupada por plantas y árboles. En la investigación corresponde al área cubierta por el bosque de manglar de la Ciénaga de la Virgen, cuya pérdida, permanencia o posible recuperación se busca identificar mediante imágenes y observaciones de campo.
Escucha nuestro podcast
Conoce nuestra entrevista con el investigador:
Rosa Acevedo Barrios
Doctora en Toxicología Ambiental.
Docente del Área de Biología y Química de la Facultad de Ciencias Básicas de la UTB.
racevedo@utb.edu.co

