Bajo el suelo de los manglares viven millones de microorganismos que pasan desapercibidos para la mayoría de las personas. Un estudio internacional con participación de una investigadora de la Universidad Tecnológica de Bolívar encontró bacterias capaces de transformar PET, un plástico ampliamente utilizado en botellas y envases, y aporta nuevas pistas para comprender cómo responde la naturaleza a este tipo de contaminación.
Palabras clave: : Microbioma; Manglares; PET; Contaminación por plásticos.
Por: Equipo periodístico ATTUÁ / julio, 2026

Imagen generada con IA (ChatGPT).
Cuando una botella plástica desaparece de nuestra vista después de ser desechada, muchas veces sigue presente en el ambiente durante años. Parte de esos residuos termina en playas, ríos, estuarios y manglares, ecosistemas que cumplen funciones importantes para la protección de las costas y la conservación de la biodiversidad.
Los científicos llevan décadas intentando entender qué ocurre con esos materiales una vez llegan a la naturaleza. Una de las preguntas más recientes es si algunos microorganismos podrían participar en procesos que ayuden a transformar ciertos tipos de plástico.
Desde esta perspectiva se desarrolló el estudio “Engineering the Mangrove Soil Microbiome for Selection of Polyethylene Terephthalate-Transforming Bacterial Consortia”, publicado en 2025 en la revista científica Trends in Biotechnology. La investigación reunió a científicos de Colombia, Arabia Saudita, Estados Unidos, Alemania, Australia, Reino Unido y Brasil, entre ellos Carolina Rubiano-Labrador, profesora investigadora de la Universidad Tecnológica de Bolívar.
El trabajo se centró en el PET, un plástico ampliamente utilizado en botellas y envases, y analizó microorganismos presentes en suelos de manglar para explorar si algunos de ellos podían participar en procesos de transformación de este material.
Lo que ocurre cuando el plástico llega al manglar
Los manglares son ecosistemas complejos donde conviven plantas, animales y una enorme diversidad de microorganismos.
Según explican los autores, estos ambientes reciben constantemente materiales provenientes del mar y de actividades humanas, entre los que se encuentran partículas de plástico que pueden modificar algunas características del suelo y de las comunidades microbianas que viven allí.
Para entender mejor este fenómeno, los investigadores trabajaron con muestras de suelo de manglar y evaluaron cómo respondían los microorganismos cuando estaban expuestos a partículas de PET y a condiciones similares a las que pueden ocurrir en estos ecosistemas costeros.
Los resultados mostraron que factores como la entrada de agua de mar tuvieron un efecto importante sobre las comunidades microbianas. La presencia del plástico también produjo cambios, aunque de menor magnitud durante el tiempo que duró el experimento.
Una búsqueda entre millones de microorganismos
Uno de los objetivos del estudio era identificar microorganismos que pudieran crecer en condiciones donde el PET estuviera presente.
Para lograrlo, los investigadores desarrollaron un proceso de selección gradual. A lo largo de varios ciclos de cultivo fueron favoreciendo el crecimiento de aquellas comunidades microbianas que mostraban mejor desempeño bajo las condiciones del experimento.
Con el paso del tiempo, algunas bacterias comenzaron a predominar dentro de estas comunidades seleccionadas. Aparecieron microorganismos pertenecientes a grupos como Pseudoxanthomonas y Brevibacillus, además de una bacteria que no había sido descrita previamente.
Esto permitió a los investigadores obtener comunidades bacterianas especialmente adaptadas a las condiciones del estudio y continuar analizando su posible papel en la transformación del plástico.
Una nueva bacteria encontrada durante la investigación
Uno de los hallazgos más llamativos fue la identificación de microorganismos que no coincidían completamente con especies registradas anteriormente.
A partir de los análisis genéticos, los investigadores encontraron evidencia de nuevas especies bacterianas asociadas a las comunidades seleccionadas. Se encontró una nueva bacteria denominada Mangrovimarina plasticivorans, nombre que hace referencia tanto al ambiente de manglar donde fue encontrada como a su posible relación con procesos asociados al plástico.
Dicho hallazgo no significa que se haya descubierto una solución definitiva para la contaminación por plásticos. Lo que muestra es que aún existe una gran diversidad microbiana poco conocida en ecosistemas como los manglares y que algunos de esos organismos podrían desempeñar funciones que apenas comienzan a estudiarse.
Lo que encontraron sobre la transformación del PET
Después de obtener las comunidades bacterianas, los investigadores analizaron las partículas de PET utilizadas durante los experimentos.
Las pruebas realizadas mostraron señales compatibles con modificaciones en la estructura del material asociadas a la actividad microbiana. Sin embargo, los propios autores aclaran que estos resultados constituyen evidencia indirecta y que no permiten afirmar que se haya producido una biodegradación completa del plástico.
Además, los análisis genéticos permitieron identificar enzimas que podrían participar en procesos relacionados con la transformación de compuestos derivados del PET. Los investigadores consideran que estas moléculas representan candidatos interesantes para futuras investigaciones, aunque todavía se requieren estudios adicionales para confirmar exactamente cómo funcionan.
Lo que aporta esta investigación
Más que ofrecer una solución inmediata al problema de los residuos plásticos, este estudio ayuda a comprender mejor cómo responden los microorganismos cuando conviven con estos materiales en ambientes naturales.
También muestra que los manglares no solo son importantes por la protección costera o la biodiversidad que albergan. En sus suelos habitan comunidades microbianas que todavía conocemos muy poco y que podrían aportar nuevas pistas para entender procesos biológicos relacionados con la transformación de contaminantes.
Lo que deja esta investigación es una idea sencilla: incluso en los lugares que parecen más silenciosos e invisibles para nosotros, como el suelo de un manglar, existen millones de microorganismos realizando procesos que la ciencia apenas está empezando a descubrir.
Comprender cómo funcionan esas comunidades puede ayudar a responder preguntas importantes sobre el futuro de los ecosistemas y sobre algunos de los desafíos ambientales que enfrenta el planeta. Si deseas conocer más de este estudio puedes leer las palabras claves derivadas del estudio y acceder al repositorio de la UTB para descargar el documento completo: https://repositorio.utb.edu.co/entities/publication/6903fd72-ce32-4869-8d45-5a68aeb46529

Microbioma: conjunto de microorganismos que viven en un ambiente determinado. En este estudio se analiza el microbioma presente en los suelos de manglar y cómo responde a factores como el agua de mar y la presencia de partículas de PET.
Manglares: ecosistemas costeros donde interactúan el mar y la tierra. Los autores los describen como reservorios de biodiversidad y escenarios expuestos a múltiples presiones ambientales, entre ellas la contaminación por plásticos.
PET (Polietileno tereftalato): tipo de plástico utilizado comúnmente en botellas y envases. Fue el material empleado por los investigadores para estudiar la respuesta de las comunidades microbianas.
Contaminación por plásticos: presencia y acumulación de residuos plásticos en ecosistemas naturales. El estudio analiza cómo estos materiales interactúan con microorganismos presentes en los suelos de manglar.
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Conoce nuestra entrevista con el investigador:
Carolina Rubiano-Labrador
Doctora en Ciencias Biológicas y Microbióloga Industrial
Creadora del Caribe Microbial Meeting y Profesora de la UTB
drubiano@utb.edu.co

