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Cuando el jazz también sonaba en el Caribe colombiano (aunque no lo llamaran jazz)

Un estudio reciente liderado por un profesor de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) analizó cómo el jazz llegó y se transformó en el Caribe colombiano durante el siglo XX. La investigación muestra que, aunque el país parecía estar lejos del circuito oficial del jazz, muchas músicas locales compartían raíces, formatos e influencias que hoy permiten entender la región como parte de una gran diáspora musical caribeña.

Palabras claves: Jazz; Caribe Colombiano; Diáspora Musical; Big Band; Circulación Cultural.

Por: Equipo periodístico ATTUÁ / Febrero, 2026

Cuando pensamos en jazz, casi siempre imaginamos ciudades como Nueva Orleans o Nueva York. Pero ¿y si parte de esa historia también pasara por Cartagena, Barranquilla o Santa Marta? En su estudio “Jazz Diaspora and the Colombian Caribbean: From the Jazz Band to the Big Band”, publicado por la editorial Routledge, el investigador de la UTB Federico Ochoa Escobar propone mirar el jazz desde una perspectiva distinta: no como un fenómeno exclusivamente estadounidense, sino como un proceso cultural más amplio que circuló por el Caribe, se transformó en su recorrido y dejó huellas profundas en Colombia.

Durante buena parte del siglo XX, la historia oficial decía que en Colombia prácticamente no existía jazz. No había clubes especializados, grandes festivales ni una escena consolidada como en otros países.
Sin embargo, la investigación muestra algo interesante: sí existían agrupaciones llamadas jazz bands desde las décadas de 1920 y 1930, especialmente en ciudades del Caribe colombiano. Estas bandas tocaban música moderna de la época y combinaban géneros internacionales con ritmos locales. Es decir, el jazz estaba presente, aunque no necesariamente se entendía como jazz.

La investigación propone que tal vez el problema no es si había o no jazz, sino cómo lo entendemos. El jazz no solo sería un género importado desde Estados Unidos, sino también un resultado de intercambios culturales dentro del Caribe. Desde esa mirada, algunas músicas del Caribe colombiano pueden verse como parte de esa diáspora musical, porque compartían formas de tocar, estructuras y raíces afrocaribeñas similares.

El estudio invita a repensar la historia musical del país. Aunque Colombia no tuvo una escena jazzística dominante en esa época, sí participó en un intercambio cultural regional que influyó en sonidos, formatos y maneras de hacer música. En palabras simples, el jazz no llegó como algo totalmente externo, sino que dialogó con músicas que ya existían en el Caribe colombiano.

Entender esta historia ayuda a reconocer que la música no viaja en línea recta ni pertenece a un solo lugar. El Caribe fue y sigue siendo un espacio donde las culturas se mezclan, se transforman y producen nuevas formas sonoras. Más que preguntar si había jazz en Colombia, el estudio nos pone a pensar más bien, ¿cómo se conectaban nuestras músicas con el mundo?

Jazz: género de origen popular, que tiene sus raíces en el folk, y las diversas formas musicales creadas por el pueblo negro-amer., producto de la inmigración forzosa de esclavos negros, en lo que hoy es el territorio de EE.UU., desde principios del S. XVII. La etimología de la palabra todavía no ha sido esclarecida: para unos, proviene de dialectos del África occidental, y su significado está relacionado con el acto sexual; para otros, deriva del verbo fr. Jaser (hablar, hacer ruido hablando), utilizado en el dialecto
criollo de Lousiana (Vilar, J. M. P, 2011).

Caribe colombiano: el Caribe Colombiano, también conocido como Costa Caribe, es la región natural septentrional de Colombia que comprende ocho departamentos continentales e insulares (Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena, Sucre, San Andrés y Providencia), caracterizada por su relieve predominantemente plano, alta riqueza hídrica y diversidad cultural (Lifeder, 2022).

Diáspora musical: expansión de tradiciones musicales ligada al concepto de diáspora, donde músicos y sonidos viajan, se adaptan y generan nuevas identidades en contextos globales, más allá de la mera migración (Santamaría-Delgado, C, 2024).

Big band: la big band es un conjunto musical de jazz de gran formato, compuesto por 12 a 25 músicos divididos en secciones de saxofones, trompetas, trombones y ritmo (piano, bajo, guitarra y batería), que alcanzó su auge durante la era del swing entre 1935 y 1945 (Banda de swing Neguri, 2025).

Circulación cultural: la circulación cultural se refiere al flujo dinámico de bienes simbólicos, prácticas, ideas y expresiones artísticas entre distintos contextos sociales, geográficos y temporales, generando hibridaciones, reinterpretaciones y nuevas significaciones en procesos transnacionales o locales (Ediciones IRD, 2011).

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Conoce nuestra entrevista con el investigador:

Federico Ochoa Escobar

Magíster en Antropología y maestro en Música con énfasis en Saxofón

Docente de la Coordinación de Humanidades de la UTB

fochoa@utb.edu.co

Cuando el jazz también sonaba en el