Un estudio realizado en Ecuador con estudiantes universitarios evidenció que posponer tareas se relaciona con un aumento significativo de la ansiedad antes de los exámenes, lo que afecta el bienestar físico y emocional.
Palabras claves: Procrastinación académica; Ansiedad ante exámenes; Autorregulación académica.
Por: Laura Isaza. Estudiante de Comunicación Social/ junio, 2026

Imagen generada por IA (Gemini).
Estudiar la noche anterior, decir “mañana sí empiezo” o distraerse con el celular en lugar de avanzar son situaciones más comunes de lo que parecen entre los estudiantes universitarios. Sin embargo, detrás de estos hábitos que se refugian en falta de tiempo u organización, también hay un impacto directo en cómo se sienten antes de una evaluación.
La investigación titulada: “Procrastinación académica y ansiedad ante exámenes en estudiantes universitarios”, realizada por Núñez Balladares & Gavilanes Gómez, miembros del grupo NUTRIGENX en Ecuador y publicada en el año 2023 en la revista LATAM, Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, analizó dicho problema con el objetivo de entender cómo la gestión del tiempo influye en la salud de los estudiantes.
La procrastinación es posponer tareas importantes, aunque sabes que hacerlo te puede afectar. Se calcula que, mientras la procrastinación afecta a un 15-20% de la población general, esta cifra aumenta a un 80-95% en la población estudiantil. El estudio encontró que postergar tareas aumenta la ansiedad previa a las evaluaciones, provocando que un 10.2% de los alumnos sufra síntomas físicos como taquicardia, náuseas o pánico, una situación que se presenta con mayor frecuencia en las mujeres.
Dejar todo para última hora no siempre está relacionado con falta de disciplina. En algunos casos, puede asociarse con dificultades para organizarse o con el temor a no hacerlo bien. La presión que produce la actividad lleva al estudiante a evitar iniciarla y a buscar distracciones en otras tareas. Así, lo que suele interpretarse como “pereza” puede ser, en realidad, una forma de evitar el estrés que genera la situación.
Más allá de las notas, este estudio pone sobre la mesa algo clave: cómo organizamos nuestro tiempo también impacta en cómo nos sentimos. Tal vez no se trata solo de estudiar más, sino de aprender a empezar a tiempo y gestionar mejor la presión.
Si quieres entender mejor estos conceptos y cómo influyen en la vida universitaria, te invitamos a explorar las palabras clave que se derivan de este estudio.

Procrastinación académica: es el retraso de las actividades, a pesar de saber que puede afectar el rendimiento académico (Núñez Balladares & Gavilanes Gómez, 2023).
Ansiedad ante exámenes: es la preocupación que aparece antes, durante y después de una evaluación académica (Núñez Balladares & Gavilanes Gómez, 2023).
Autorregulación académica: es la capacidad de organizar y controlar las acciones para cumplir tareas, aunque factores como el miedo al fracaso pueden dificultar su inicio (Núñez Balladares & Gavilanes Gómez, 2023).
